Acerca de mi

Comunicar en salud es un elemento clave. Quizás más clave en mi área de experticia. Más clave aún cuando desde que tengo recuerdo he tenido una cierta afinidad por las letras, una veta humanista que por varios años vacié en espacios como mi pseudo difunto blog personal.

Soy médico de familia (¿qué es eso?), y durante la mayor parte de mi desempeño profesional me he dedicado a trabajar en el sistema público, en el primer nivel de atención. Desde esa trinchera, he realizado acciones ligadas a ámbitos tales como la atención clínica, consejería familiar y visita domiciliaria, la docencia de pre y postgrado, la gestión de personas, y la coordinación de niveles asistenciales. Asimismo, he podido trabajar en ámbitos de la difusión científica y la abogacía de mi disciplina bajo el alero de SOCHIMEF, la Sociedad Chilena de Medicina Familiar. 

Sin embargo hay algo que no he desarrollado tanto como debiera, y para lo que tengo algunas capacidades: la promoción y comunicación sanitaria en medios, y la transmisión del rol del médico de familia a quienes jamás han tenido a uno frente a ellos. 

Tuve un par de minutos de fama cuando en 2015 BioBioChile publicó con gran éxito de lectura dos columnas de mi autoría, y si bien estuvo la invitación a continuar contribuyendo, el tiempo no era algo que estuviera de mi lado en ese entonces. 

En tanto, y en la medida que pasan los años, el rol del médico de familia dentro del sistema público en Chile sigue siendo una interrogante. Es tema para largo, pero ciertamente MINSAL no ha apostado sus fichas por promover nuestro rol, y bueno, ¿por qué no utilizar un espacio un poco más amplio para mostrar lo que hago, y de paso retomar mi gusto por las letras?

¿Qué espero entonces de este espacio? Básicamente otro grano de arena destinado a tener a personas más sanas, con menos consultas en centros de salud, menor uso de fármacos y suplementos, y mayor autogobierno de su salud y bienestar.